La reforma en breve

De acuerdo a la Constitución Política, Chile tiene dos policías para dar eficacia al derecho y garantizar el orden público y la seguridad pública interior: Investigaciones y Carabineros. Si bien la policía de Investigaciones ha desarrollado sucesivas modernizaciones desde el retorno a la democracia (planes Fenix y Minerva) que le han valido el reconocimiento social por su eficacia, sigue pendiente una reforma en profundidad de la institución policial uniformada, Carabineros de Chile.

La sociedad chilena está en su derecho de exigir a la institución de Carabineros actuaciones acorde con los más altos estándares de nuestra democracia, debido al tipo de tareas que realiza, su presencial territorial y su número de funcionarios. Como lo indican los estudios de los últimos años, la institución ha visto mermada su credibilidad luego de casos de falta a la probidad, bajos niveles de transparencia y rendición de cuentas, limitada efectividad en la reducción de la delincuencia y en la preservación del orden público (Ver Opinión: https://reformapolicial.cl/category/opinion/) Más grave aún, informes de reconocidos organismos internacionales documentan abusos generalizados en el uso de la fuerza y que ampara la Constitución (Ver informes de DD.HH: https://reformapolicial.cl/category/informes-de-dd-hh/).

La policía que nuestra democracia necesita

La legitimidad de la policía es fundamental para el funcionamiento del Estado de Derecho y la democracia. Además del sustento legal de su accionar, las policías deben tener el reconocimiento ciudadano a su autoridad como consecuencia de un accionar ejemplar y sometido a las normas de control de la democracia. 

Mientras la mayoría de las instituciones chilenas han debido actualizarse para responder a exigencias mayores de parte de la ciudadanía, Carabineros de Chile sigue replegada en prácticas que han mermado su legitimidad. Es por ello que no basta con una modernización de la principal policía del país: se necesita una reforma policial a fondo para contar con la policía que la democracia chilena necesita en la segunda década del siglo XXI.

Se han conformado numerosos grupos de trabajo y se han discutido varios proyectos de ley de distinto alcance (Proyectos de ley: https://reformapolicial.cl/category/proyectos-de-ley/ e Hitos: https://reformapolicial.cl/estados-de-avance/cronologia/). Como señala Paulina Vodanovic en su columna La policía que la democracia chilena necesita (https://reformapolicial.cl/la-policia-que-la-democracia-chilena-necesita/), hay una urgencia, un consenso transversal y conocimiento acumulado para dar curso a la transformación que se requiere. En base a la experiencia comparada, a las recomendaciones de informes y a la propia discusión parlamentaria, hay una oportunidad única para dar origen “a una policía democrática, que sirva a la ciudadanía con transparencia, con sujeción plena a la autoridad civil y con un apego estricto al respeto de los derechos de cada habitante de Chile”.